Por la mañana: llegada y primeras impresiones. Llegada a Chefchaouen y registro en el alojamiento, ya sea como parte de una excursión de un día de Fez a Meknes o en un riad. Paseo tranquilo por las estrechas calles de la medina, disfrutando de las paredes de color azul brillante y las puertas de colores. Descubrimiento del pasado de la ciudad, comenzando por los colonos judíos y la llegada de los refugiados andaluces, y cómo la historia ha creado su encanto especial.
Mediodía: exploración cultural: visite pequeñas tiendas y comercios familiares que venden artesanía tradicional, textiles y cerámica elaborados especialmente en Chefchaouen. Haga una parada en una acogedora cafetería para disfrutar de una taza de té a la menta marroquí y relajarse en el tranquilo ambiente de la medina.
Tarde: Paseos panorámicos y miradores: Para los amantes de la naturaleza, realice una pequeña excursión hacia las montañas del Rif. Desde los miradores, disfrute de amplias vistas de la ciudad, los tejados azules y los picos de las montañas que parecen «cuernos», de ahí el nombre de la ciudad. Tome fotos del hermoso paisaje y de la ciudad a sus pies.
Noche: relajación y gastronomía local: Vuelve a tu alojamiento para descansar y degustar una comida tradicional marroquí. Da un último paseo por la medina al atardecer y disfruta del ambiente tranquilo mientras las luces iluminan suavemente las calles azules.















