Su recorrido por Excursión Al Valle De Ourika comienza con un relajante viaje en coche desde Marrakech, en dirección sureste hacia las tranquilas estribaciones del Alto Atlas. En solo 45 minutos, la bulliciosa ciudad da paso a paisajes tranquilos, granjas en terrazas y la refrescante vegetación del valle.
La primera parada es el zoco Tinne de l’Ourika, un animado mercado rural que sirve de punto de encuentro para los habitantes de toda la región. Aquí podrá explorar los puestos que ofrecen productos locales, artesanía, especias y textiles tradicionales, perfectos para quienes disfrutan de los auténticos mercados marroquíes.
El viaje continúa hasta una cooperativa de argán gestionada por mujeres, donde podrá observar el proceso tradicional de extracción del aceite de argán, desde el craqueo de las nueces hasta la molienda y el prensado. También tendrá la oportunidad de degustar productos comestibles de argán y aprender cómo se elaboran los aceites cosméticos utilizando técnicas centenarias.
A continuación, siga la carretera del valle hacia el interior de las montañas, donde los pueblos de tierra roja se aferran a las espectaculares laderas y los ríos serpentean entre verdes terrazas. A lo largo del camino, disfrute de paradas panorámicas para capturar los impresionantes contrastes entre el vibrante fondo del valle y los escarpados picos del Atlas.
A continuación, llegará a Setti Fatma, un encantador pueblo de montaña conocido por sus refrescantes arroyos y sus famosas siete cascadas. La zona se anima los fines de semana, cuando las familias locales acuden a hacer picnic junto al agua. Visite la histórica tumba de Setti Fatma, un importante lugar de interés espiritual, y descubra el festival que se celebra a mediados de agosto y que llena el pueblo de energía con música, cultura y tradición.
Si se siente activo, puede realizar una suave caminata por los senderos rocosos que conducen a las cascadas inferiores. El camino ofrece unas vistas gratificantes, brisas frescas y la oportunidad de interactuar con la amable comunidad local.
Después de una tranquila tarde rodeado de naturaleza, regrese a Marrakech con el aire fresco de la montaña aún impregnado en su ropa y la cámara llena de recuerdos.













